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  • 11.09.2018

    Descubre el arte andaluz en todo su esplendor

    Descubre el arte andaluz en todo su esplendor

    Descubre una parte de la cultura andaluza mediante este artículo. El arte andaluz es una de las facetas más conocidas de esta tierra cuna de grandes artistas.

    Andalucía es un lugar que se cuela en la lista de favoritos cuando la visitas por primera vez. El arte andaluz, unido a la hospitalidad de sus gentes y a su maravilloso clima lo convierte en un reclamo ideal para todo tipo de turistas, tanto internacionales como nacionales, así que es uno de los destinos favoritos cuando elegimos lugar para pasar las vacaciones.

    Humanidades

    El peso de Andalucía en la historia de la literatura en castellano es enorme. Antonio de Nebrija publicó en 1492 su célebre Gramática castellana, la primera que se escribió en Europa sobre una lengua vulgar. Mateo Alemán escribió la primera novela picaresca de autor conocido: Guzmán de Alfarache. Poetas como Juan Ramón Jiménez (premio Nobel de Literatura en 1956), Tirso de Molina, Antonio Machado, Gustavo Adolfo Bécquer, Luis de Góngora… la lista es no acaba.

    Gran parte de los miembros de la Generación del 27 fueron andaluces, como Vicente Aleixandre (también premio Nobel de Literatura en 1977), Emilio Prados, Manuel Altolaguirre, Rafael Alberti, Luis Cernuda y Federico García Lorca (poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura española del siglo XX, además de ser una de las cimas del teatro español de dicho siglo).

    Música andaluza

    La música andaluza es otra historia, ya que abarca un ámbito muy amplio. Numerosos estilos musicales con sus respectivos bailes nacieron en tierras andaluzas, como las bulerías, las seguiriyas, las sevillanas, los tanguillos, la rumba, la chacona, la zarabanda, la seguidilla, el fandango, etc.

    Pilares básicos de la historia musical en Andalucía son los célebres compositores Francisco Guerrero, Francisco Correa de Arauxo, Manuel García, Joaquín Turina, Manuel Castillo, Cristóbal de Morales o Manuel de Falla, entre otros. Capítulo aparte merece el indispensable Andrés Segovia, padre indiscutible de la guitarra clásica moderna.

    A nivel contemporáneo, cabe hacer mención a grandes artistas folclóricos del cante jondo y la copla, como Estrellita Castro, Isabel Pantoja, Rocío Jurado, Lola Flores (conocida como La Faraona por su tremenda personalidad artística y temperamento), Juanito Valderrama y el mítico Camarón de la Isla, considerado como el mejor cantaor de la historia según la crítica especializada y cuya figura estuvo muy unida al maestro de la guitarra Paco de Lucía.

    Y es que el embajador más famoso del arte andaluz a nivel global es el flamenco, cuyas principales facetas son el baile, el toque y el cante. A pesar de que hay controversia sobre su origen —puesto que incluso la RAE lo asocia al pueblo gitano en su cuarta acepción— y ninguna postura ha sido comprobada, es obvia la fusión de las diferentes culturas que coexistieron en Andalucía alrededor del siglo XVIII. La UNESCO lo declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en el año 2010, prueba de la dimensión que tiene a nivel global.

    Escultura y pintura, el arte en su máxima expresión

    El arte andaluz ocupa, en el terreno de las artes plásticas, una posición de auténtico privilegio. El profundo arraigo del arte barroco dejó una excepcional producción pictórica y escultórica, con figuras de proyección universal como Alonso Cano, Valdés Leal o Zurbarán, la idealización religiosa y poética de Murillo y genios naturalistas como Diego Velázquez. Muchas de las obras de dichos artistas pueden contemplarse en el Museo de Bellas Artes de Sevilla.

    La Antigüedad dejó obras de gran valor, como la escultura ibérica de la Dama de Baza o el tesoro tartésico del Carambolo. Pero es, indiscutiblemente, el gran maestro malagueño Pablo Picasso quien se alza como la más incontestable aportación de Andalucía al arte contemporáneo, uno de los pintores más importantes de todos los tiempos.

    El florecimiento escultórico, cuyo canon barroco tiene una larga continuidad, algo evidente en la inagotable imaginería religiosa de las procesiones de Semana Santa. Artistas de la talla de Juan Martínez Montañés, Pedro de Mena, Juan de Mesa, Pedro Roldán o Antonio Ruiz Gijón son algunos de los escultores más importantes del Siglo de Oro.

    Una historia reflejadada en la arquitectura

    El patrimonio arquitectónico andaluz es fiel reflejo de la variedad de gentes que a lo largo de distintos periodos históricos se establecieron en el sur de España. Multitud de exploradores y colonizadores llegados desde el Mediterráneo oriental dejaron su marca desde tiempos inmemoriales en el arte andaluz, como los fenicios (y posteriormente sus descendientes púnicos o cartagineses) o los griegos, además de los pueblos locales como Tartessos.

    Con la llegada de Roma, los pueblos bárbaros —como los vándalos, los alanos o los visigodos—, los bizantinos y los árabes, en Andalucía se han establecido diversos estilos arquitectónicos. Hoy en día se preservan muchos ejemplos de la herencia romana, como los restos de Itálica; no en vano, dicho lugar fue donde nacieron nada más y nada menos de dos emperadores romanos como Trajano y Adriano.

    Durante la dominación musulmana se erigieron increíbles monumentos, como la Mezquita-Catedral de Córdoba, la Alhambra de Granada o la Giralda de Sevilla. Este estilo, que se nota visiblemente en los cascos antiguos con numerosas calles laberínticas, evolucionó al mudéjar, una combinación de elementos renacentistas y góticos con el estilo árabe.

    A comienzos del siglo XX se percibe una variante del historicismo nacionalista, el regionalismo andaluz, que conjunta diversos estilos anteriores con el modernismo; de esta época datan edificios construidos para la exposición ibero-americana de 1929. La arquitectura moderna recibió un empujón al final de dicho siglo, cuando se levantaron varios edificios, puentes y una nueva estación de trenes en la capital andaluza para la EXPO de 1992.

    Cocina andaluza, para chuparse los dedos

    Y como el arte es algo totalmente subjetivo, hay que mencionar la rica gastronomía andaluza, con grandes deferencias entre el interior y la costa. Está muy unida al pescado (camarones, boquerones, atún, pescaíto frito, espeto), la carne (jamón de Jabugo), el vino (vino de Jerez), las hortalizas (salmorejo, gazpacho) y al aceite de oliva; en la repostería se percibe la influencia andalusí, con el uso de frutos secos y miel (torrijas, pestiños, alfajores, polvorones, mantecados...).

    Por todo ello, no hay mejor forma de degustar lo mejor de la cocina andaluza en el mejor chiringuito de Andalucía al tiempo que gozamos de un tiempo excelente y disfrutamos con el inigualable atardecer de la costa gaditana.

    En definitiva, esta es una tierra milenaria donde el arte andaluz es captado por parte de todos los que la visitan, debido a los numerosos pueblos que han dejado su impronta en ella. No dejes pasar la oportunidad de maravillarte con las ciudades y pueblos andaluces, donde serás testigo de la vida artística andaluza a través de los tiempos.

Chiclana